Bajo la sombra del tiempo

 

La luna es nada sin nuestra lumbre

Nada somos sin hacernos fuego.

Si somos luna ardiente

Jamás el frío hará nuestros cuerpos.

JARM.

 

El 16 de octubre de 2010, se realizó el homenaje al Maestro José Antonio Reyes Matamoros, en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, ahí nos dimos cita quienes lo conocimos y marcó el tiempo del caminar juntos por la vida, por la muerte, por el vuelo a las galaxias, sus constelaciones y recorrer el borde del universo. He aquí un extracto de las palabras de quienes lo conocieron:

 “El viernes 24 de septiembre del 2010 falleció en la ciudad de México José Antonio Reyes Matamoros quien se decía chiapaneco por convicción, coleto por y con plena conciencia desde 1994. Admirador del proceso creativo, tanto en la ciencia como en el arte, integrando en ese puente el artificio de la vida cotidiana.

Director de la Escuela de Escritores de San Cristóbal de Las Casas donde se han formado 15 generaciones de escritores en varias lenguas, Presidente de la Asociación Civil Fomento y Promoción de la Cultura, Director de Ediciones El Animal, editorial con 44 títulos publicados y cantidad de proyectos literarios y artísticos. Dramaturgo por necesidad, ante los dramas y las farsas diarias.

 

Arturo Lomeli

 

Alta Traición

Siempre querías que te escribiera una carta chingona, pero te contestaba que mis actos hacia ti eran superiores y más contundentes que cualquier cuartilla, que cualquier verso, mi mejor carta fue la Felicidad de la que quise rodearte durante toda nuestra vida juntos, mis cuidados y mi ternura, para que nada te lastimara, porque nadie, conocía tu alma luminosa como yo. No Nenito, a ti no te llevó la V de la vejez, como decías y tanto temías, te marchaste guapo, hermoso, fuerte, sin trazo alguno que tu corazón claudicase ¿Por qué se rendía tu corazón, si el mío adentro tuyo palpitaba? ¿Por qué? ¿Si tu vida era mi vida? ¿Cómo te atreviste a irte solo sin mirar tu pueblo, tu montaña, tu casa, tu Verdi y hablarme por última vez? ¿Cómo pudiste? A las 2.20 de la tarde del día 24 me dejaste fulminada por tu ausencia, se iba tu voz en una tormenta huracanada y me dejaste en esta demasiada realidad que ya veíamos espeluznante. ¿Hay alguna palabra, diccionario que pueda explicar, fragmentar este dolor tan hondo y duro como una pared? En tu pueblo, San Cristóbal, a la misma hora se hizo un merequetengue, corría la voz desgarrada por tus calles: la noticia que el Hombre bueno y solidario, que el Amigo y el Maestro, que este Hombre singular, sencillo e incorruptible, se había ido rápido, sin decir adiós. Los Hombres con mayúscula se van temprano. Pero quedo yo para Honrarte, y antes que tu extrañamiento vaya a tragarme, está contento mi corazón por seguir tu ejemplo, la pureza de tus actos y sobretodo tu honorabilidad a toda prueba. Nenito: Agradezco El Tiempo de tu Tiempo que te atreviste a compartir tanto tiempo con mi tiempo.

 

Maura Fazi Pastorino

 Naultasejvaechileyik, bek’taltuk’ tajubelk’op, jechlavul jun k’ak’alta yolonchajchajvo’, buy li bats’ilvinik- antsetikesyaktspojikoxsmelolalxch’ielalik, smelolalxkuxlejalik, Chi’iltik José Antonio, kom o jech li abitako’ntonkutike, tajbats’ilts’ibkutike.

 Defensor de sueños, disparo de palabras, así llegaste un día bajo lloviznas, en donde los hombres-mujeres verdaderos salvaban su historia, el origen de su existencia, Chi’iltik José Antonio, tu nombre ha quedado en nuestro corazón, en nuestras letras originarias.

 

Mikel Ruiz

 

Bankilal jchanubtasvanej: alapoj xa axakitail, akomkomvexal, pixil xa ta sakil pok’ajol, atuchoj xa avaxton, xa xok’et xa ta ak’ot xchi’uk ti bats’i vinik antsetike. Li avon’tone snitoj xa sba xchi’uk slikebaltal ti mayaetike. Bats’i kolaval la chi’nunkotik ta xanobale.

Maestro: se ha vestido con el xakitail y el komkombexal, un pañuelo blanco envuelve su cabeza, su brazo sostiene el bastón de mando y danza con los hombres y mujeres verdaderos. Su corazón es parte ya de la cosmogonía maya: Gracias profundamente por caminar con nosotros.

 

Roberto Pérez Sántiz

 

Maestro, eres la vida, el sonido y recreas la luz, con tus manos diseñas el pensamiento que asiste donde nace el arte y el amor que nos consuela, con tu corazón la presencia ostenta el ritmo de tus ideas, en el viaje a otras estrellas que se revelan a lo lejos.

Pedro Faro

 

No un hombre de preocupaciones más sí de ocupaciones, ocupado de que los seres a su alrededor tuvieran de primera mano la mejor formación y acercamiento posible a la cultura, las artes y la vida misma. No conozco hoy día a alguien más vivo a través de los frutos que tiene en Chiapas.

Yuri Corzo

Somos pobres

pero no los más pobres de la tierra.

Tenemos al verso y sus conjugaciones,

y estamos por encima de la cúspide

de la burguesía y la muerte.

 

Alejandro Aldana Sellschopp

Chi’il

Ta sti’ ak’uleb bat smalaot li bolome,

la yalbun ti ko’ol chaxanavik xae,

ja’ ti la vo’ntoninbun jlumale.

 

Compañero

En la puerta de tu recinto el jaguar fue a tu encuentro,

me anunció que ahora trajinan juntos,

pues en mi pueblo tu corazón se mudó.

 

Angelina Suyul

 

 Libre

Septiembre llueve

Sobre tierra plantada

Crecen tus sueños

Jorge Antonio Gómez Abarca

 

 

Tu grito rojo

quebrado en la garganta

inunda el tiempo.

Luz Helena Horita Pérez

 

Dónde están ahora la luz, el color, el tono, la música, la geometría de la Poesía? La tuya, José Antonio, la que caminaba con tus pasos, tu pasión, tus escritos, la exigencia, la risa fuerte y la generosidad del hombre comprometido con el arte y la justicia. Seguirá hirviendo con quienes, con la tozudez que te caracterizaba, compartamos el inmenso privilegio de tus enseñanzas todas. Porque la energía no nace ni muere, se transforma. Siempre contigo.

 

Begoña Arretxe Irigoyen

 

 

Sin más balas que las palabras, sin más violencia que la inteligencia, sin más esfuerzo que el del verso, hiciste una revolución artístico literaria aquí, en Chiapas, José Antonio, y por eso es tanto amor y tanta gratitud.

Ulises Córdova

 

Querido amigo, al irte en el sitio que ocupabas, corren caudalosos ríos de la luz que eras tú, que eres, asomarse a ti, es descubrirse enorme e infinito, querido amigo te fuiste, pero no te irás jamás, seguimos llenos de ti Maestro, que nos tomaste en tus manos y nos diste la forma que somos, querido amigo, si habrá dolor de no verte, pero quedamos con esta eternidad, con tu alma, con el conocimiento que nos diste generoso a cambio de ser nosotros mismos, querido amigo te vamos a extrañar mucho y te vamos a tener siempre.

 

Luis Reyna

 

Ja’ jun ts’ibabil nichimal k’op ta abi’il/ A la memoria del Maestro José Antonio Reyes Matamoros Ta jujun lejch’sakil jun/ ta jujun k’ab yaxte’/ ja’ jun ts’ibabil nichimal/ k’op ta abi’il/ ja’ yijk’ ak’op/ kuxul/ xnitwan /ta sts’ibyuel nichimal

k’op/ bats’il winik tseltal.

 

Cada hoja blanca/ cada rama verde/ es un poema a tu nombre/ un aliento de tu palabra/ viva/ conmovedora/ de la creación poética/ maya-tseltal.

 

X-ijk’wan ta sts’ibuyel nichimal k’op/ Ta ju’ju’t’ul yalel sitil mel-ot’an x-ijk’wan ta sts’ibuyel nichimal k’op/ ta sk’aj sbujts’ awa’yej/ ta sbelal ts’ibajel.

 

Armando Sánchez

 

Querido amigo y maestro: no puedo mas que verte y sentirte vivo, sonriente, inteligente, sensible, desinteresado, poeta grande, hombre bueno, comprometido con lo más noble y humano. No puedo más que verte y sentirte vivo y así estoy bien, así lo quiero ahora.

Hugo Cameras

 

Antes del océano el ritmo de espera en mi silencio, salta dolor, hielo quemante antes de la luz, la música danza en las heridas, es la vida, se mueve al ritmo de la vida, el mar océano y la música, sobre todo la música que tú nos enseñaste, antes de morder el polvo.

Rolando Mazariegos

 

Nos has dejado en desamparo, nuestro bálsamo será el seguir tus pasos con tu acérrima necedad por el arte y así darnos a la vida y al amor por lo que uno sueña en plena libertad.

Liliana Aguilar

 

En tu tiempo de anclas de montaña/reaprendí el valor de la “alta palabra”/Tu oficio fecundo de poeta/ sembró conciencias de luz/rehizo sonetos que abren/corazones amantes de libertad creadora./Hoy tu verdad es mi timonel/ en este caminar en el que “jamás callara la palabra.”

Carmen Penagos Corzo

 

En vida cantaste la muerte, que tu alma sabe que le duele solo morir, extendiste tus brazos, polinizaste la luz en los pueblos mayas, tu palabra es el sagrado ch’ul k’aal en el espacio, Ajwalil de las Letras, coronel de las fuerzas literaria que dirigirás por siempre la marcha infinita de los tseltales, jokolawal yu’un te stoyolil ak’op, ÁNIMO CHINGAO.

Juan Álvarez Pérez

 

Un día,

el tiempo se incrustó en tus entrañas,

contigo voló nuestra música,

dejó triste melodía en herencia.

Nos cobija orfandad de palabras

entre fraternos hermanos que lloran.

Cecilia Valencia

Tus palabras llegaron hasta el cosmos del universo/ al horizonte tocaste al son de tambores tu canto;/ mi corazón y mi pensamiento le hiciste ver que no hay imposible./ Coronel te llaman, no por la ropa/ si no por la alta palabra que llevas en tu pensamiento;/ porque algunos o algunas bats’il winiketik y antsetik/ les hiciste cantar su corazón y su cultura./ En tu alta palabra lo dices si quieren llegar a ser poeta/ canta y baila en las palabras;/pero eso si con mucha disciplina y educación /muchas gracias maestro, que me hayas dejado conocer la luz de las letras/y que me hayas permitido conocer los colores, el ritmo y la musicalidad de la poesía. Nunca te olvidaremos, será difícil de aceptar que físicamente nos estas con nosotros, pero sabemos que siempre estarás presente en cada uno de nosotras/ iluminando nuestro camino, y nuestras palabras, te queremos mucho maestro y siempre serás nuestro maestro, hasta pronto mi gran maestro,/ te llevare siempre en mi corazón y en mi pensamiento.

Martha López

 

 

Sk’ejintael Reyes Ti Reyese mu’yuk xbat/te kuchem yu’un/ta sjol yo’nton jchi’laktik,/teta x-anilaj ta bijilal nichimalk’op/Jech’oxal ta jk’ejinta/ta jk’ejinta ta svob ch’ul Ojov ta tsonte’vits/ ta jk’ejinta xchi’uk Yajvalel ch’ul vinajel/ta jk’ejinta ta sjamlej vinajel yo’ xkuxet yo’ntone./Ti jun lekil bijil vinik k’ucha’al Reyese/mu xcham, te kuxul ta sbel sjol yo’nton k’ak’al.

 

Himno a Reyes. Reyes no se fue,/habita en el corazón y espíritu/de los hermanos tsotsiles y tseltales,/como versos heroicos/que cabalgan en las letras./Por eso canto,/canto la música del Ojov de tsonte’vits/canto con el Yajvalel vinajel para deleitar,/canto con la música del universo infinito./ A un sabio y humano como Reyes,/ no murió, vive en la memoria del tiempo./

 

Andrés López Díaz

 

El año que se fue, se llevó consigo una serie de compañeros transcendentes para el mundo, para este mundo más necesitado de humanidad, en él deambulaban un tal José Saramago, Miguel Delibes, Carlos Montemayor, Carlos Monsivais, Bolivar Echeverria, Alí Chumacero, José Antonio Reyes Matamoros, entre otros tanto personajes públicos y clandestinos quetan sólo su presencia inspiran a la acción, al trabajo de cambiar este planeta que parece irse de nuestra manos, de trabajar con pasión, profundizar el instante, a través de la propia circunstancia: el ahora y aquí, somos péndulo del tiempo donde el drama social y político agobia nuestro espíritu. Queda la luz, esa estela de energía que da vida a lo que uno piensa, sueña en un nosotros. Maestro José Antonio, seguro ahora estarás con Netzahualcóyotl y Homero en el instante poético de lo eterno que mueve las fibras más sensibles del universo en el cual nos conectamos.

 

Pedro Faro

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s