Sangre de Selva

Cuentan los abuelos que la noche empezó hace más de 500 vueltas al sol, que la oscuridad hizo que los granos de maíz se dispersaran en el silencio, casi al amanecer, un rayo de luz en el cielo permitió en un instante ver los diferentes colores del maíz y los hombres y mujeres verdaderos despertaron y se juntaron y otra vez sus voces resonaron en las montañas y cañadas, entre los robles, entre los pinos, los cipreses y entre la ceibas y cada quien decidió tomar un camino. Algunos echaron sus gritos a los cuatro rumbos del universo, algunos otros pensaron y escribieron la historia que habían guardado en sus corazones, como capullos de mariposa y que ahora les tocaba volar. Otros ocultaron sus rostros y sólo dejaron ver sus miradas. Algunos más danzaron y cantaron. Ésta es la historia de lo que Sak Tzevul decidió hacer.

Jan de Vos

Sak Tzevul, es el primer grupo de rock que transforma los acordes de la música tradicional en relámpago, he ahí su nombre, la fuerza con la que toca, ilumina a quien lo escucha. Formado en 1996 por los hermanos Damián, Enrique y Francisco Martinez músicos originarios de Zinacantán (lugar de murciélagos), Chiapas México.

La música de Sak Tzevul tiene un toque mágico, las canciones son construida en tsotsil y español, los acordes son una combinación musical del rock, clásica y tradicional, por lo que emergen sonidos sugestivos, vibraciones del eco que viaja en el espacio, en una tonalidad fresca que produce una nueva música, que actualmente ocupa un lugar en lo que se está produciendo en México.

La historia de las letras, junto a las armonías en muchos momentos son el toque del chule’l, con el tambor y el pito, el caracol y el carrizo, la guitarra acústica, instrumentos tradicionales de la música de Zinacantán, en complicidad con la batería, la guitarra eléctrica y violín en un canto de fuego, que calienta lo más profundo del alma donde surge el aroma del incienso y la juncia.

Sak Tzevul lleva al escenario símbolos mayas, con una especie de ritual para convocar a los señores de la tierra, a los abuelos del canto y la palabra. Usan el cotón de su vestimenta tradicional del pueblo de Zinacantán, sus representaciones están llenos de energía que conecta con quien escucha su música, las lenguas tsotsil, español y japonés (actualmente en el grupo se han integrado dos violinistas japonesas), son matices de tonalidades y de colores que envuelven en un ambiente intimo.

La música de Sak Tzevul ha sido propulsor de toda una generación de otros grupos de rock indígena en San Juan Chamula y Zinacantan, quienes han organizado festivales de rock como el  “Bats’i Fest”, y del  “Kuxlejal K’in” (fiesta por la vida), el cual ha sido un foro importante para intercambiar y compartir las experiencia musicales.

Sak Tzevul, es una banda a la cual no hay que perderle la pista, pues en los últimos años ha evolucionado su composición e interpretación que sale desde la profundidad del alma de quienes la componen. Otra característica es que han incluido a sus composiciones letras de escritores de la talla del Maestro José Antonio Reyes Matamoros, de ahí salió la canción emblemática, Sangre de Selva, que tiene una composición compleja, con una serie de matices profundos. Fue seleccionada como una de las canciones que se recopilaron por el bicentenario en el 2010. En ese mismo año el día 19 de junio, Sak Tsevul se presentó en el teatro Hermanos Domínguez, en San Cristóbal de Las Casas (SCLC), Chiapas, y a mitad del concierto dio un intenso homenaje al Maestro José Antonio.

Otra cualidad del grupo es que han participado en diversos foros de exigencia de justicia, como fue la Jornada de Arte y Resistencia organizada por la Sociedad Civil de Las Abejas de Acteal, en el mes de octubre en SCLC, que junto con los y las compañeras del Coro de Acteal, dieron un concierto muy emotivo y digno.

Esta banda tiene una propuesta cultural y estética interesante, con un talento indiscutible. Cuando tocan las cuerdas vibran los nervios adheridos a la tierra, los tambores convoca a los dioses del universo y desde su canto brotan versos que viajan en la luminosidad del relámpago.

 Pedro Faro

pfaro@frayba.org.mx

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s